LA SORPRENDENTE HISTORIA DEL PRIMER AUTO PERUANO
5 Agosto, 2016 No Comments Sin categoría webmaster

LA SORPRENDETE HISTORIA DEL PRIMER AUTO PERUANO

Captura de pantalla 2016-08-05 a las 9.03.05En el siglo XX, un personaje se cansó de la poca potencia de los autos que llegaron del extranjero y fabricó el primer auto peruano. 

Para hablar del primer automóvil peruano tenemos que hablar de Juan Alberto Grieve, cuya pasión por la mecánica y la electricidad lo llevó a fabricar el primer motor de combustión interna del Perú en 1905.

En 1907 decidió cambiar una realidad en las calles de Lima: los autos de apenas 8 HP.

Los autos que circulaban en aquel entonces eran de Europa, en la mayoría de los casos, y tenían entre seis y ocho caballos de fuerza, pues se pensaba que era suficiente para una ciudad. Sin embargo, la falta de carreteras en las afueras de la ciudad dificultaba la circulación de los vehículos.

Por este motivo, en su taller ubicado en el jirón Washington 117, Grieve diseñó un motor de 20 HP, para vencer esa falta de caminos. Así, el chasis, transmisión, diferencial y, obviamente, el motor eran su creación a excepción de las llantas (de Michelin), el encendido (de Bosch) y el carburador, que eran importados.

El automóvil tenía cinco asientos para paseos fuera de la ciudad, dos adelante y tres atrás. Estos últimos podían retirarse, quedando un coche de dos asientos con un amplio espacio atrás.

A fines de 1908 estaba listo el primer automóvil diseñado y construido en América del Sur, que en su época fue descrito como una “joya de precisión mecánica”. Su performance fue comparada con la de un Renault o un Brasier, considerado los mejores coches a principios del siglo XX.

Grieve cumplió su promesa y el auto, que llevaba su apellido, alcanzaba los 20 HP y las 1800 revoluciones por minuto. Además, destacaron el cambio de velocidades progresivo y las ruedas iguales 815×105 m/m, neumáticos Michelin.

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Una anécdota

El hijo de Juan Alberto Grieve contó que cuando su padre le solicitó a Leguía, el presidente de aquel entonces, que el Gobierno lo apoye, para construir más vehículos, obtuvo la siguiente respuesta: “Nosotros necesitamos de los productos de países avanzados y no experiencias con productos peruanos”.

Esta historia se desprende del libro Países sin futuro. ¿Qué puede hacer la universidad?, de Eduardo Ísmodes. En este libro se plantea que si Leguía hubiera apoyado a Grieve, este hubiera logrado establecer en nuestro país una empresa como la de Hyundai o Kia que también nacieron en países emergentes.

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